Diario de Asturias

Noticias de Somiedo. Edita y dirige:Gonzalo Gayo

Diario de Somiedo

Somiedo, el paraiso existe

vaqueiros de Tineo

No hay referencias para fechar con seguridad los primeros asentamientos humanos en Somiedo, pero la ausencia de vestigios del paleolítico hace pensar que los primeros pobladores corresponden al neolítico. De entonces a aquí Somiedo ha recibido el influjo de diferentes culturas, por ejemplo, restos de túmulos funerarios nos hablan de la edad del bronce, mientras el llamado Camín real de la Mesa nos recuerda la presencia romana o algunos elementos románicos de la iglesia de Santa María de Gúa la influencia de la iglesia durante la Edad Media.

Antiguamente la actividad agrícola tuvo cierta importancia en una economía de subsistencia, pero hoy los habitantes de Somiedo viven principalmente de la ganadería. El concejo es una de las reservas más importantes de una raza particular de vacuno, la Asturiana de los Valles o vaca roxa, destinada a la producción de carne. Se trata de un sistema de ganadería extensiva, basado en el aprovechamiento mixto del suelo de uso privado y de los terrenos colectivos.

El esquema habitual es un desplazamiento cíclico del ganado entre los prados cercanos al pueblo, de propiedad privada y los pastos comunales de altura utilizados durante el verano y los pastos de las brañas, dónde permanece el ganado durante el otoño a le espera de ser estabulado en invierno y hasta la primavera próxima.

vaqueiros de Tineo

A este modelo general se superponen otros dos esquemas cada vez más minoritarios: los vaqueiros de alzada por una parte y el ganado merino trashumante procedente de la meseta por otro.

Los vaqueiros de alzada habitan algunos núcleos de población en Somiedo ( El Puerto, La Pera, El Llamardal, La Falguera , y antiguamente algunos más ) una parte del año ( de abril a octubre), el resto del tiempo bajan con sus ganados a pasar el invierno a pueblos de Miranda y Salas.

También son de destacar las ol.leras (olleras), construcciones hechas de piedra al lado de fuentes por las que discurre el agua que enfriaba la leche que contenían las ollas (ollas).

Al igual que en otras muchas zonas de Asturias existen numerosos hórreos y paneras y también molinos hidráulicos y de rabil, así como pisones, todo ello relacionado con una economía de autoabastecimiento


El ecomuseo, visita obligada

vaqueiros de Tineo

El ecomuseo estudia paisajes culturales. Las comunidades humanas han ido escribiendo su propia historia sobre el paisaje, y el ecomuseo trata de recuperar, leer e interpretar ese texto. En este sentido, el medio natural y el patrimonio cultural son las dos caras o los dos componentes de una misma realidad.

El Ecomuseo de Somiedo se compone de varios núcleos vertebrados en torno a la casa rural. Ésta expresa los modos de vida, comportamientos técnicos, sociales y espirituales de la sociedad rural. La casa tradicional aglutinaba, protegía y transmitía la cultura de la comunidad en todas sus dimensiones.

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Son los siguientes:

• LA CASA: en Veigas, pueblo situado en el valle del río Saliencia, hay tres casas que aún conservan el teito de escoba (cubierta vegetal) y la estructura y mobiliario antiguos. Se muestran al visitante tal y como eran en los tiempos en que estuvieron habitadas (hasta mediados los años 80). Con ellas se pretende difundir dos mensajes: uno sobre la evolución de la vivienda somedana desde el punto de vista estructural y evolutivo; otro, mucho más complejo, referido al patrimonio social y capital reproductivo en el ámbito doméstico.

• LOS OFICIOS Y LA TRASHUMANCIA: en Caunéu, pueblo situado en las inmediaciones de la carretera que une La Pola con el Puerto de Somiedo, se aprovecha el edificio que fue durante décadas la escuela, construida a mediados del siglo XX por José Feito Taladrid, emigrante en Cuba, natural de Caunéu.

vaqueiros de Tineo

Aquí se distribuyen los distintos oficios artesanales propios del concejo: ferreiro, goxeiro, canteiro, madreñeiro y carpinteiro, ocupan un edificio anexo a la escuela y el sótano de ésta. En algunos casos se muestra el taller manual y en otros, además, las primeras máquinas que facilitaron la labor de los artesanos.

En la primera planta se hace un recorrido por la historia del edificio y en la segunda se aborda, con un marcado carácter instalacionista, uno de los aspectos más significativos de Somiedo: la trashumancia ganadera.

• TRABAJOS AGRÍCOLAS: en el recinto ferial de La Pola y al lado de la piscina municipal, se han construido cuatro expositores a modo de cabanas de teito, pero con las paredes de vidrio. En ellos el visitante podrá observar diferentes piezas, fotos y textos relativos a facetas de la casa y la sociedad somedana, relacionadas con la agricultura, los sistemas de transporte, la caza y la pesca.


Testimonio Maria Ramos

vaqueiros de somiedo

Ningún adjetivo que pudiéramos utilizar para describir Somiedo resultaría exagerado. Porque sigue pareciendo un laberinto en plena naturaleza casi virgen donde encontraron su cobijo diferentes pueblos, tradiciones, animales y seres mitológicos. Como la naturaleza no quiso que fuera de nadie le otorgó forma de herradura, algo que provocó el aislamiento del resto de territorios asturianos y de la meseta. El Parque Natural de Somiedo es así, diferente y con un carácter propio muy marcado. Lo es por la belleza de sus bosques caducifolios que cubren las laderas de las montañas, por esas altas cimas desnudas y rocosas que se perfilan en el cielo, por sus lagos profundos que aseguran el riego a los prados, por esas brañas tan características que nos trasladan a tiempos de antaño.

Aquí, los curiosos con ganas de pasear entre la naturaleza, aprender y disfrutar vamos a tener como compañeros de viajea los pueblos que dominaron a los astures, a los osos cantábricos, a los vaqueiros de alzada o algún ser mitológico escondido detrás de algún árbol…En los valles, al lado de las aldeas, vamos a pasear entre los imponentes castaños que han suministrado desde siempre alimento a los hombres y animales. Y si alzamos la vista para fijar como meta el fondo de este paisaje sobrecogedor nos vamos a encontrar con grandes manchas de robles y hayas.Nuestras miradas se perderán entre bosques vírgenes porque aquí, dicen, nadie se atrevió a iniciar una explotación maderera. Más allá y trepando por la ladera de las montañas vamos a ver nogales y fresnos, aquellos que dejan solitarios a los pocos árboles que saben desafiar la altura y la climatología, los abedules.

Un gran lienzo de la naturaleza

vaqueiros

Resulta Somiedo un gran lienzo natural salpicado de lagos y ríos, de pueblos y aldeas que estuvieron durante siglos condenados al aislamiento y al olvido. Por eso cuentan que los somedanos siempre se sintieron más cercanos a los leoneses que a sus paisanos. Porque sin tener que retroceder mucho en el tiempo, el Valle de Saliencia no estuvo comunicado con el resto del concejo asturiano hasta la década de los ochenta. Y ¿por qué con los leoneses? Porque a los habitantes de Somiedo les gustaba utilizar el Camino de la Mesa para salir al ‘exterior’. Una ruta que hasta el siglo XIX fue el principal punto de comunicación con la meseta. Esa vía era una calzada romana que, desde La Babia leonesa, transcurría por los concejos de Somiedo y Teverga. Un camino histórico de Asturias. Una calzada que fue construida por los romanos con el objetivo de doblegar a los astures.

Dicen que las legiones romanas no podían entrar en Asturias sin ser objeto de fieros ataques por parte de sus habitantes. Siempre había astures apostados en lugares muy estratégicos defendiendo sus tierras.Pero gracias a su afán por conquistarla descubrieron un sendero que, partiendo desde el territorio leonés de Babia, ascendía hasta el Puerto de la Mesa y se internaba por tierras astures a través de sus altas cumbres.

Y como los romanos vieron que era un camino muy importante para sus aspiraciones, trabajaron sobre él para enlosarlo y hacerlo transitable. A través del Camino Real de La Mesa, César Augusto y sus legiones consiguieron entrar en Asturias y doblegar a sus habitantes.Tuvieron que transcurrir siete siglos para que la Calzada Romana volviera a tener su propio protagonismo en la Historia. Porque por ella entraron los musulmanes comandados por Malik hasta Oviedo para saquearla e incendiarla. Victoriosos y con un gran botín se dispusieron a regresar a Córdoba sin saber que Alfonso II esperaba con sus tropas en el Camino Real de la Mesa para aniquilarlos. Murió Malik y la venganza árabe no se hizo esperar. Un gran ejército salió desde Córdoba. Karim se dirigió hacia tierras astures con el único objetivo de regresar con la cabeza de Alfonso II colgada en su estandarte.

Por su parte, el rey lo esperaba en La Babia con todos sus hombres. Pero Karim era muy astuto y ordenó a una pequeña avanzadilla que portara su estandarte personal y se dirigiera hacia los cristianos. Creyendo Alfonso II que se trataba del propio Karim mandó a todo su ejército que atacara. Pero el pequeño grupo musulmán, de pronto, se batió en ‘retirada’ llevándolos a campo abierto donde todas las tropas musulmanas los esperaban.

Los árabes vencieron aunque Karim no pudo regresar a Córdoba con su trofeo. Una calzada romana que se extendía por Somiedo y que también fue utilizada durante la Guerra Civil…Un paisaje abrupto que supo mantenerse hermoso a pesar de todo. Porque aunque parezca extraño en ese escenario de Somiedo donde la naturaleza siempre quiso ser la protagonista principal también llegó delicadamente, y se supo imponer sin resistencia alguna, la arquitectura tradicional e industrial.

Los valles y las Xanas

vaqueiros

Pese a las advertencias de las xanas que amenazaban con convertir el agua en sangre si los somedanos canalizaban el caudal de sus lagos para regar sus prados se construyó un embalse. Los lagos fueron impermeabilizados para que aumentaran su caudal. Rodeados de muro de piedra y con alguna braña cercana se fusionaron perfectamente con el paisaje.

Los valles que se cobijaban en el interior de Somiedo fueron grandes extensiones de cultivo. Además de la patata y el maíz en estas tierras se cultivó la escanda. Un tipo de trigo con el que se elabora un pan de excelente calidad que representó siempre a los somedanos.Abandonamos los valles y caminamos hacia los altos prados de un verde intenso. Y volvemos a tener compañeros de viaje. Un pasado enriquecedor a través de la arquitectura tradicional. Allí, en medio de los pastos, a elevada altura, nos encontraremos con unas curiosas edificaciones. Son las brañas unas cabañas de muros de piedra con tejados muy altos hechos de teito o escoba. Hogares que servían para dar cobijo durante los meses de verano a los animales y los brañeros.

Brañas y vaqueiros

vaqueiros

En Somiedo vamos a encontrar las brañas mejor conservadas de Asturias recorriendo dos rutas de senderismo, Mumián y La Pornacal. Otro día realizaremos la que más me gustó de las dos, la Braña de Mumián. En estas cimas de Somiedo donde solo se puede escuchar el tintineo de las esquilas o del propio silencio vamos a tener como compañero de viaje la tradición de un grupo de hombres trashumantes, los vaqueiros de alzada. Una forma de vivir, trabajar y actuar que marcó la existencia de algunos concejos del occidente asturiano.Los vaqueiros de alzada eran hombres rudos, fuertes y muy solitarios que vivían por y para su ganado. En especial, el vacuno.

Hombres que vivían de la trashumancia y que formaban un grupo hermético que se diferenciaba del resto de habitantes de Somiedo.Se sentían orgullosos de llamarse vaqueiros y que los demás también lo hicieran. Se llamaban de ‘alzada’ porque su residencia se hallaba entre dos hogares. Durante el invierno vivían en los valles. Cuando desaparecía el frío en las altas cumbres, abandonaban el hogar junto a sus vacas y comenzaban a ascender hacia los pastos más frescos y naturales. Allí les esperaba su otro hogar, la braña. Una pequeña cabaña donde convivirían durante los meses más cálidos, animales y vaqueiros.

Creo que nos podemos imaginar a unos hombres con un gran sentido de la supervivencia. Por eso y por la forma de comportarse, los vaqueiros de alzada no eran muy queridos por el resto de sus vecinos de Somiedo. Fueron perseguidos, acusados y despreciados porque vivían en un mundo aparte. Muy estrictos con costumbres que transmitían de padres a hijos. Nobles y campesinos astures no aceptaron nunca a este grupo de ‘rebeldes’ que se escapaban al pago de impuestos y que vivían sin tener un hogar fijo. Una cultura ancestral sobre la que se ha buscado su origen.

Mientras algunos defienden que fueron romanos y musulmanes que huyeron de su propio pueblo otros mantienen que fueron celtas que renegaron de su cultura para defender la romana. Pero vinieran de donde vinieran lo cierto es que constituyeron un grupo muy emblemático que dejó de existir al desaparecer la trashumancia. Hoy en día, solo se les puede recordar a través del folclore tradicional.

vaqueiros

‘Dice el castellano: No hay pan como el trigo, ni bebida como el vino, ni leña como el pino, ni carne como el cochino, ni cama como la de lino.

Dice el somedano: No hay pan como el de escanda,ni bebida como el agua, ni leña como el haya, ni carne como la cabra, ni cama como la de lana.

Dice el vaqueiro: No hay pan como el de centeno, ni bebida como el suero, ni leña como el acebo,ni carne como el carnero ni cama como el suelo'.